yellow
LA LUCHA ES CONTRA TODA LA LEY “SIÑANI – PEREZ”
Los dirigentes oficialistas de las confederaciones de maestros urbanos, rurales y de las normales, en su intento de confundir a las bases, pretenden orientar la lucha solamente contra algunos articulados de la Ley “Siñani – Pérez” y por la renuncia de la ministra de educación, sin tocar para nada el espíritu del conjunto del documento. Estos traidores adoptaron esta misma postura frente a la reforma educativa impuesta por el imperialismo (Ley 1565) y rifaron una movilización del magisterio nacional haciendo creer a las bases que sólo modificando 12 artículos se cambiaba la naturaleza de la Ley. La experiencia posterior nos ha enseñado superabundantemente que la 1565 expresa los intereses del imperialismo y su objetivo es destruir la educación fiscal y las conquistas profesionales del magisterio.
Ahora los dirigentes stalinistas sostienen que introduciendo en el texto de la ley el título II (disposiciones generales), donde se dice que se respetará el Escalafón Docente, se ha resuelto todo. No olvidar que se trata de un proyecto que ignora la naturaleza de la crisis de la educación y está lejos de dar una respuesta a la misma; es subjetivista porque sin comprender la naturaleza superestructural de la educción refleja, en última instancia, el grado de desarrollo material de la sociedad, pretende imponer esquemas que no tienen nada que ver con la realidad; es etnocentrista y retrógrada; la llamada participación comunitaria – popular, atenta flagrantemente contra el Escalafón Docente y el conjunto de su texto se orienta a una descentralización educativa desenfrenada.
Hacen esfuerzos por mostrar que la ministra actúa, de manera personal, con una línea neoliberal, opuesta a la del gobierno del MAS. No se cansan de repetir que esta autoridad, con su conducta, le esta haciendo daño al gobierno.
El magisterio tiene que estar seguro que la ministra Cagías desarrolla la política global del gobierno en materia educativa y su conducta drástica contra el magisterio es parte de la política represiva que el gobierno está obligado a desarrollar para poner en brete a los diferentes sectores que se movilizan exigiendo la solución a sus problemas vitales, la represión desatada contra los trabajadores mineros de Huanuni confirma lo que sostenemos.
A los dirigentes oficialistas hay que recordarles que las bases aprenden de sus propias experiencias, también de las traiciones que permanentemente son víctimas.
LAS BASES DEL MAGISTERIO DEBEN ESTAR CONVENCIDAS DE QUE LA LUCHA DEBE PLANTEARSE CONTRA EL CONJUNTO DE LA LEY “SIÑANI – PEREZ”. SE TRATA DE UNA LEY QUE REPRODUCE TODOS LOS ASPECTOS ANTIEDUCATIVOS Y ANTIDOCENTES DE LA REFORMA EDUCATIVA DEL BANCO MUNDIAL.
MAESTROS RURALES Y NORMALISTAS SE INCORPORAN A LA MOVILIZACIÓN
Una reunión de maestros rurales y urbanos de La Paz, junto a sus respectivas confederaciones ha acordado iniciar movilizaciones contra la Ley “Siñani – Pérez” para impedir la descentralización de la educación, por la defensa del Escalafón Docente y por la devolución de los descuentos realizados por días de paro; a esta iniciativa también se han sumado los estudiantes normalistas.
Este pacto de unidad para la movilización no es iniciativa de los dirigentes nacionales, se trata de la presión de las bases de los tres sectores que no encuentran soluciones para sus problemas; en esta medida, los dirigentes urbanos, rurales y de los normalistas se encuentran contra la pared obligados, a regañadientes, a convocar movilizaciones contra su gobierno. Nos informan que el último congreso del magisterio rural habría cuestionado duramente a sus direcciones nacionales y departamentales por su posición abiertamente oficialista y por haberse identificado con la reforma educativa masista. Este sector, desde un principio, apuntaló al MAS y, orgánicamente, instruyó a sus bases a votar por este partido. Posteriormente participó activamente del congreso educativo de Sucre donde Patzi hizo aprobar la Ley Siñani Pérez.
Los dirigentes de la Federación de Maestros del Trópico cochabambino que se caracterizaron por ser los más oficialistas, ahora adoptan posturas más radicales contra el gobierno de Evo Morales y expresan que se siente engañados por el MAS.
La experiencia enseña que la burocracia sindical, cuando la presión de las bases se hace sensible, se agazapa en posiciones radicales esperando el momento propicio para traicionar la luchar de sus mandantes. Los maestros de base deben controlar cada paso de sus dirigentes para impedir nuevas traiciones y maniobras orientadas a salvar al gobierno masista.
Sangre Rebelde
Añadir nuevo comentario